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El dilema de la automatización: Empleo y productividad

El dilema de la automatización: Empleo y productividad

12/12/2025
Robert Ruan
El dilema de la automatización: Empleo y productividad

La automatización y la inteligencia artificial (IA) han pasado de ser conceptos futuristas a realidades palpables en la economía global. Su adopción masiva plantea preguntas cruciales sobre el futuro del trabajo: ¿será la tecnología un motor de crecimiento o una amenaza para millones de empleados? Este artículo explora con rigor datos y tendencias, aportando claves para entender y gestionar la transformación.

Cifras clave globales y locales

Las proyecciones más recientes muestran un panorama complejo. El Foro Económico Mundial (WEF) calculó que la automatización eliminará 75-85 millones de empleos para 2025 y, sin embargo, crear entre 97 y 133 millones de nuevos roles, resultando en un saldo positivo. Un análisis posterior eleva la estimación a 2030: 92 millones de empleos desplazados frente a 170 millones de vacantes emergentes.

En España, la exposición a la IA generativa afecta al 27,4% de los puestos, aunque solo el 5,9% son realmente automatizables. La cifra sugiere más bien una transformación de tareas rutinarias que una destrucción masiva.

Impacto sectorial y tipos de tareas afectadas

La automatización no discrimina entre trabajos manuales y de oficina. Sectores con procesos estandarizados o repetitivos son los más vulnerables:

  • Manufactura: robots industriales y logística avanzada.
  • Ventas y atención al cliente: chatbots y sistemas de recomendación.
  • Administración: procesamiento de nóminas, contabilidad y captura de datos.

McKinsey estima que hasta el 42% de las tareas laborales podrían automatizarse para 2027 en ciertos sectores, aunque solo el 1% de los empleos sería totalmente sustituible por máquinas.

Creación de empleo y nuevos perfiles profesionales

Frente al desplome de roles tradicionales, emergen oportunidades en áreas tecnológicas y creativas. El informe “Future of Work” revela que los empleos digitales pasarán del 7,8% al 13,5% del total para 2025.

  • Analistas de datos y especialistas en inteligencia artificial.
  • Desarrolladores de software y expertos en ciberseguridad.
  • Profesionales en energías renovables y salud digital.

La tendencia marca un salto hacia puestos híbridos donde la IA potencia la creatividad, el liderazgo y las habilidades interpersonales.

Productividad y beneficios empresariales

La automatización aporta mayor precisión y menos errores en procesos críticos. El 90% de las empresas que aplican RPA (Robotic Process Automation) en recursos humanos reporta mejoras en selección y documentación.

Los retornos de inversión (ROI) pueden oscilar entre el 30% y el 200% durante el primer año, mientras que la producción por trabajador crece, impulsando el desarrollo económico y la reasignación a tareas de alto valor añadido.

Desafíos sociales: brecha de habilidades, desigualdad y precarización

La transición tecnológica abre una brecha de competencias sin precedentes. Más del 54% de los empleados deberá formarse en los próximos cinco años en áreas como big data, cloud computing y IA.

La falta de adaptación aumentará la polarización salarial: quienes adquieran estas nuevas habilidades accederán a mejores salarios, mientras que los perfiles con baja especialización enfrentarán desempleo y precariedad. Esto podría acelerar demandas de la renta básica universal y otras políticas sociales.

Adaptación: formación, políticas públicas y reconversión

El éxito en la era digital depende de la colaboración entre gobiernos, empresas y trabajadores. Casos de países con inversión en formación continua y programas de recualificación muestran menores índices de desempleo estructural.

  • Actualización de planes educativos y fomento de vocaciones STEM.
  • Programas de reciclaje laboral financiamientos públicos-privados.
  • Incentivos fiscales a empresas que inviertan en capacitación.

La gestión prudente de la transición minimizará riesgos y potenciará el aprovechamiento de talentos.

Perspectivas y oportunidades futuras

La automatización, bien gestionada, puede ser un motor de prosperidad. La digitalización y la economía verde presentan sectores de mayor crecimiento en la próxima década, desde energías limpias hasta salud digital.

La clave será anticipar retos y fomentar una cultura de aprendizaje continuo. De este modo, la tecnología servirá como aliada en la creación de empleos cualificados y en la mejora de la calidad de vida.

El dilema de la automatización solo se resolverá con un enfoque equilibrado, que combine innovación tecnológica con políticas sociales y educativas que garanticen oportunidades para todos.

Robert Ruan

Sobre el Autor: Robert Ruan

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